Los perros y gatos con diabetes generalmente requieren un tratamiento de por vida con una dieta especial, un régimen para mantener un buen estado físico y, sobre todo en perros, inyecciones diarias de insulina. La clave para tratar a las mascotas diabéticas es mantener normales sus niveles de azúcar en la sangre y evitar que se presenten niveles demasiado altos o bajos que puedan poner en riesgo su vida. Un tratamiento que funcione para una mascota podría no funcionar para otra, y la paciencia es muy importante conforme usted y su mascota se ajustan a la nueva dieta y a los medicamentos. El manejo de su mascota diabética puede incluir algunos de los siguientes elementos:

Perros
  • Por lo general, se recomienda una dieta alta en fibra.
  • Se recomienda mucho el ejercicio diario. Consulte a su veterinario para obtener un programa apropiado de ejercicio para su mascota que tome en cuenta ciertos factores como su peso, salud general y edad.
  • Los dueños deberían considerar la esterilización en perras diagnosticadas con diabetes.
Gatos
  • Por lo general, se recomienda una dieta alta en proteínas y baja en carbohidratos.
  • Se recomienda mucho el ejercicio diario, aunque puede ser muy difícil practicar un régimen de ejercicio diario con los gatos. Su veterinario podrá ayudarle a desarrollar un plan. Es muy importante mantener los programas apropiados de insulina y alimentación que fueron recomendados para su mascota.

También necesitará que se revisen regularmente los niveles de azúcar en la sangre y en la orina de su mascota. Los exámenes regulares y las pruebas realizadas en la clínica veterinaria pueden ser complementados con un monitoreo de los niveles de glucosa en la sangre y en la orina realizado en casa.

Esté pendiente si aparecen signos de una sobredosis de insulina, los cuales pueden incluir debilidad, temblores o ataques, y pérdida de apetito. Contacte a su veterinario o a una clínica de emergencias inmediatamente si observa cualquiera de estos signos, y pregunte qué debería hacer mientras tanto para ayudar a su mascota hasta que pueda ser examinada. Ya que en ocasiones los signos de una sobredosis de insulina pueden ser muy similares a los signos que se presentan al aplicar una dosis inferior a la indicada, es muy importante que los cambios en las dosis y las frecuencias de las inyecciones de insulina los realice un veterinario. Las mascotas diabéticas deberían ser monitoreadas para detectar complicaciones a largo plazo, como cataratas. Otros problemas que pudieran presentarse incluyen debilidad debido a un bajo nivel de potasio en la sangre (hipocalemia), alta presión sanguínea (hipertensión) o infecciones en el tracto urinario inferior. Los perros y gatos diabéticos pueden tener vidas largas y saludables con un manejo apropiado y cuidados con el veterinario. Si nota algún cambio en la conducta o peso de su mascota, consulte a su veterinario

Los perros y gatos diabéticos pueden tener vidas largas y saludables con un manejo y cuidados apropiados con el veterinario.

LA DIABETES ES MÁS COMÚN

Es en mascotas viejas, pero también puede presentarse en mascotas jóvenes o preñadas. Las mascotas diabéticas pueden tener vidas largas y felices gracias a una detección temprana, monitoreo adecuado, tratamiento y una dieta y ejercicio apropiados.

¿QUÉ ES LA DIABETES?

Diabetes mellitus, o simplemente diabetes, es una condición que se presenta cuando el cuerpo no puede hacer uso de la glucosa (un tipo de azúcar) de manera normal. La glucosa es la fuente principal de energía de las células del cuerpo. La insulina, que es producida por el páncreas, es necesaria para transportar la glucosa desde el flujo sanguíneo hacia las células. En los diabéticos, la glucosa no es transportada a las células y por ende no hay suficiente energía para que las células funcionen normalmente. En pacientes humanos, la diabetes se clasifica como tipo I y tipo II. El tipo I ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina, y en tipo II ocurre cuando el organismo no puede responder normalmente a la cantidad de insulina producida por el páncreas. Aunque en ocasiones la diabetes en mascotas se clasifica como de tipo Io II, la diferencia entre un tipo y otro es menos clara en mascotas que en humanos.

¿QUÉ MASCOTAS ESTÁN EN RIESGO?

La diabetes en perros y gatos puede presentarse a cualquier edad. La mayoría de los gatos diabéticos son mayores de 6 años de edad, y la enfermedad es más común en machos castrados. La mayoría de los perros diabéticos son diagnosticados a los 7-10 años de edad. La diabetes es dos veces más común en perras que en perros. Ciertas razas de perros pueden estar predispuestas a la diabetes. La obesidad es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de la diabetes. Conforme los perros y los gatos envejecen, también pueden desarrollar otras enfermedades que podrían resultar en diabetes o que podrían afectar significativamente su respuesta al tratamiento para la diabetes, incluyendo hiperactividad de la glándula suprarrenal en los perros (hiperadrenocorticismo) o hiperactividad de la glándula tiroides en los gatos (hipertiroidismo), pancreatitis, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, infecciones en el tracto urinario e infecciones en la piel. El uso prolongado de medicamentos que incluyen corticosteroides también es un factor de riesgo para desarrollar diabetes.

¿CUÁLES SON LOS SIGNOS DE LA DIABETES EN LAS MASCOTAS?

El paso más importante en el cuidado de su mascota es notar los primeros signos de la diabetes. Si usted ve cualquiera de los siguientes signos, su mascota debería ser examinada por un veterinario. Mientras más pronto se realice el tratamiento, más posibilidades tendrá su mascota de tener una vida más larga y saludable.

  •  Beber demasiada agua y producir mayor cantidad de orina
  • Pérdida de peso, aunque se haya incrementado el apetito
  • Apetito disminuido
  • Ojos empañados (sobre todo en los perros)
  • Infecciones crónicas o recurrentes (incluyendo infecciones en la piel y urinarias)

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA Y SE TRATA LA DIABETES?

Puede existir la sospecha de diabetes con base en los síntomas que muestra su mascota, pero el diagnóstico es confirmado por su veterinario al encontrar altos niveles de azúcar en la sangre y en la orina de su mascota de manera consistente. Aunque por lo general el diagnóstico de la diabetes es relativamente sencillo de obtener, posiblemente su veterinario realice algunos exámenes de sangre adicionales para descartar otras condiciones médicas vistas comúnmente en mascotas viejas. Un cultivo de orina podría ser recomendable para descartar una infección del tracto urinario. Una vez que el diagnóstico haya sido confirmado, es posible que su veterinario recete una dosis inicial y un tipo de insulina para su mascota. La insulina no puede suministrarse de manera oral – debe aplicarse por medio de una inyección subcutánea. Su veterinario o técnico veterinario le enseñarán cómo aplicar las inyecciones de insulina, lo cual involucra una aguja muy pequeña que por lo general es bien tolerada por las mascotas. No es un tratamiento igual para todos; es posible que su veterinario necesite ajustar periódicamente el régimen de tratamiento de su mascota. Las recomendaciones en la dieta son una parte importante del tratamiento. Un tratamiento exitoso para la diabetes requiere exámenes regulares, pruebas de sangre y orina, y llevar un monitoreo del peso, apetito, sed y orina de su mascota.

Un manejo exitoso de la diabetes no es un tratamiento igual para todos.

Presentado por su veterinario y por la American Veterinary Medical Association